|
Hoy conocí a Adriana Carazo, y
quedé encantado con su elocuencia, simpatía y manera de
enfrentar la vida.
Resulta que ella era cliente de
mi hermano, en queques, y me pidió amistad cuando él se fue
al cielo.
Un día me comentó que tiene en
el refrigerador, guardadas, las figuras que él, algún día le
hizo.
Recientemente me enteré que le
gustaba Hello Kitty, y quise hacerle una, porque hasta donde
yo entiendo, el amor, con amor, se paga. |